sábado, 13 de junio de 2009

Libre de ser yo mismo


Por fin, me he liberado, he pagado caro el rescate, pero he salido del secuestro en el que me había sumido yo mismo. No hay nada más cruel que castigarse a uno mismo, porque no sientes remordimiento, ni asoma un atisbo de piedad, lo haces con vehemencia, y te empeñas en buscar uno y otro motivo, para demostrar que es merecido.


Si tan solo un instante, salieramos de nosotros mismos, nos daríamos cuenta de tan ridículo de la situación. Nos comportamos sin escrúpulos para con nosotros, en lugar de cuidarnos.


Y por fin lo conseguí, me aparté del árbol que me impedía ver el bosque, y me reí de mi mismo, y me sentí más payaso que cuando juego a serlo. Porque era absurdo, no me trataba como merezco.


Ahora me cuido más, trato de generar buenas vibraciones, para mi especialmente y para transmitirlo a todo aquel que quiera compartir un poquito de su tiempo conmigo


Ahora quiero salir, moverme, pasear, saltar, bailar, hablar, trasnochar y madrugar. Absorber cada gota de vida que emana toda actividad hecha con pasión, con vitalidad, con entusiasmo


En dos semanas comienza el camino en sentido literal, porque el figurado ya comenzó hace tiempo.


¿Te atreves a dejar de autosabotearte y comenzar a disfrutar de lo maravillosa persona que eres? Si lo haces no te arrepentirás


M Ángeles, gracias por la foto
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